Diferentes especialistas en psicología y en cuidados emocionales, recomiendan que en episodios de mucha ansiedad, como los que podemos estar viviendo, debemos concentrarnos en el presente y en fijarnos metas a corto plazo, es decir: nada de planes.

Ya vemos en muchas redes sociales que muchos de nosotros estamos pensando en qué haremos después antes de que termine el mes, a dónde viajaremos, o a cuántas fiestas vamos a ir.

Sin embargo, en cada ocasión en que la humanidad ha tenido que detenerse en seco por una pandemia o enfocarse en una terrible guerra, al final se han hecho grandes celebraciones que lo único que logran es hacernos olvidar muy pronto la angustia, el miedo y la ansiedad previas.

Cualquier sobreviviente, de una enfermedad, de una epidemia o hasta de un conflicto armado, lo primero que te comparte es que debemos hacer un uso inteligente del tiempo, ir de momento en momento, un día a la vez como decimos.

Si estás leyendo esto, es que sobreviviste a la pandemia del COVID -19 y seguramente has notado que regresaste a un ambiente completamente distinto al que conocias; el ejemplo más sencillo son las medidas de sana distancia e higiene que deberán ser permanentes e indispensables.

Así que vayamos con calma, ocupemos el tiempo, la energía, la voluntad personal y la higiene física y mental para vivir un día a la vez.

El futuro es y seguirá siendo incierto, así que lo mejor que podemos hacer es trazarnos metas alcanzables, que nos permitan resolver problemas inmediatos y urgentes, y concentrarnos en nuestras familias, en nuestro trabajo a distancia y en todo aquello que nos permita ayudar a otros en estas condiciones.

Las recomendaciones son:

  • Metas alcanzables que nos permitan resolver problemas inmediatos.
  • Tu salud física y bienestar emocional es lo primero.
  • Cuida a tu familia inmediata.
  • Cuida a tu círculo cercano (vecinos, compañeros, colaboradores, empleados y a tu comunidad.
  • No pierdas el sentido del humor.
  • Expresa tus sentimientos y emociones. ¡Háblalo!

Viktor Frankl dice: Si la situación es buena, ¡disfrútala! Si la situación es mala, ¡transfórmala! Si la situación no la puedes transformar, ¡transfórmate!